

Esta tradición se puede decir que es 100% guatemalteca, y no la veremos de igual forma en ningún país del mundo, ya que es una mezcla de culturas: la maya y la española.



Creo que como guatemaltecos, debemos estar orgullosos que en nuestro país se elaboran estas alfombras tan bellas, llenas de color y pasión. Sin importar nuestra religión, adoptemos esta bella actividad mas de una vez en nuestras vidas, ya sea para observarlas o elaborarlas, ya que esto es algo que nos diferencia del mundo y nos define como guatemaltecos.













Así que como siempre los invito que, para la próxima semana santa, se vayan al centro de las ciudades y pueblos, para conocer estas alfombras tan artísticamente elaboradas.